Asal Malekzadeh es una artista y compositora iraní que, apoyándose en las raíces de la música iraní y con una mirada contemporánea, crea un nuevo espacio de sonido y ritmo. El eje de sus obras es el daf, la emoción, el ritmo y la delicada fusión de la música tradicional con texturas modernas.
A lo largo de su trayectoria artística, ha buscado narrar la música iraní con el lenguaje de hoy; una música arraigada en la cultura y, al mismo tiempo, cercana y audible para una audiencia global.
Creación de piezas emocionales con identidad iraní y estructura moderna.
Uso del daf como el corazón palpitante de la música y la narración.
Combinación de colores electrónicos, acústicos y de la música iraní.

Experiencia
Más de una década

Art Journey
De la chispa a la firma
Sound Identity
Daf, batería, cajón
Este camino no es solo una lista de años y logros; es la historia de la formación de una identidad artística. Desde el momento en que el sonido del daf la conmovió en su adolescencia, hasta los años marcados por la formación, la práctica, la interpretación, la enseñanza, los festivales y las experiencias internacionales, llegó a una voz independiente y reconocible.
2000
Inicio de la interpretación del daf
Meinl
Artista de la compañía alemana
100 %
La narración completa de un camino
La historia de Asal Malekzadeh comienza en Teherán; allí donde su mirada artística se familiarizó con la imagen, el escenario, el color y la forma antes de llegar al sonido. Sus estudios de maquillaje para teatro y cine y la obtención de un certificado internacional en diseño de moda influyeron más tarde en su personalidad artística; una personalidad que no solo toca música, sino que la ve, la diseña y la convierte en relato.
A los trece años, un momento sencillo se convirtió en un punto de inflexión en su vida. Ver tocar a dos intérpretes de daf la impactó de tal manera que el sonido del daf dejó de ser solo un instrumento y se convirtió en una emoción profunda, conmovedora e inolvidable. Ese momento fue el inicio de un camino apasionado; un camino que empezó con el ritmo y llegó a una identidad artística.
Para construir una base sólida, Asal Malekzadeh estudió daf bajo la guía de maestros como Sara Ahmadi, Mehrad Nobakhtpour y Mehrdad Karim-Khavzi. Para comprender con más profundidad los ritmos kurdos, estudió durante cinco meses en Sanandaj; una experiencia que aportó a su interpretación profundidad, autenticidad y una conexión viva con las raíces del ritmo iraní.
Su camino no permaneció limitado al daf. El contacto con el tanbur y el oud amplió su mundo sonoro y le permitió experimentar la música desde perspectivas más diversas. Esta etapa fue una fase de descubrimiento de nuevos colores sonoros; un lugar donde el ritmo, la melodía y la sensibilidad oriental comenzaron a reunirse gradualmente.
Solo unos años después de comenzar su formación, entró en una nueva etapa: la enseñanza. Empezar a enseñar a los diecisiete años mostró que su camino artístico no se limitaba a la interpretación. Desde sus primeros años, transmitió sus conocimientos a otras personas, y la enseñanza se convirtió en una parte importante de su identidad profesional.
El primer puesto en el Festival Eyvan-e Ayeneh, la mención honorífica en el Festival de Daf de Sanandaj y el primer puesto en el Festival de Tecnología de Kermanshah fueron algunas de las primeras señales claras de reconocimiento en su camino profesional. Estos logros no fueron solo honores; confirmaron que su sonido personal estaba tomando forma.
Con el tiempo, sus actividades se ampliaron; desde actuaciones escénicas y colaboraciones musicales hasta la participación en proyectos artísticos y teatrales. La experiencia en el teatro, la actuación y la música en vivo hizo que su mirada sobre el ritmo no fuera solo técnica, sino también vinculada al cuerpo, el escenario, el movimiento y la narración.
Uno de los puntos importantes en la trayectoria profesional de Asal Malekzadeh fue su presentación como artista de la compañía alemana de percusión Meinl. Este acontecimiento llevó su camino más allá de las actuaciones nacionales y consolidó su posición como una música seria dentro del ámbito de la percusión.
La música para las mujeres en Irán nunca ha sido un camino simple ni fácil. Las restricciones para actuar, la dificultad de obtener permisos y las miradas limitantes forman parte de la realidad de este camino. Sin embargo, Asal Malekzadeh, al continuar, enseñar, actuar y crear, ha demostrado que el arte puede tener una voz resistente y duradera frente a las limitaciones.
Hoy, Asal Malekzadeh no es solo una intérprete de daf; es una artista que utiliza el ritmo para narrar. El daf, la batería, el cajón, la experiencia escénica, la enseñanza universitaria y su mirada visual han creado juntos una firma que se mueve entre la música iraní, la interpretación contemporánea y la expresión femenina; un recorrido completo que aún continúa.
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